Amanohashidate, en la prefectura de Kioto, es uno de los Tres Paisajes Escénicos de Japón. Sería una lástima considerarlo solo un ‘lugar turístico con vistas hermosas’, ya que esconde una profunda historia y misterios naturales.
Este istmo de aproximadamente 3.6 km está lleno de encantos que solo se pueden descubrir a pie, como leyendas relacionadas con dragones y un misterioso pozo de agua dulce que brota rodeado por el mar. En este artículo, explicaremos en detalle todo lo que los viajeros necesitan saber para disfrutar al 120% de Amanohashidate, desde las impresionantes vistas del ‘Hiryūkan’ hasta los rincones más profundos que se pueden explorar en bicicleta de alquiler.
Amanohashidate View Land
📍 Dirección: Monju 437, Miyazu, Kioto 626-0001, Japón
Si visita Amanohashidate, no puede perderse ‘Amanohashidate View Land’, situado en la cima del monte Monju. Desde aquí, la vista de Amanohashidate mirando hacia el sur se asemeja a un dragón ascendiendo al cielo, por lo que se conoce como ‘Hiryūkan’. Es accesible en telesilla (aprox. 6 minutos) o monorraíl (aprox. 7 minutos), y el billete incluye el viaje de ida y vuelta y la entrada al parque. Recomendamos encarecidamente el viaje en telesilla de bajada, ya que permite disfrutar plenamente del impresionante paisaje que se extiende ante usted.
En el mirador de la cima de la montaña, hay varias ‘plataformas mata-nozoki’ (para mirar entre las piernas). Al ponerse de pie sobre la plataforma y asomarse al paisaje invertido entre las piernas, el mar y el cielo se invierten, creando una ilusión mística donde parece que un dragón asciende al cielo. Al principio puede resultar un poco intimidante, pero es una experiencia emocionante que solo se puede vivir aquí. Además, hay muchas atracciones para disfrutar del paisaje, como la ‘Galería Hiryūkan’, una pasarela de unos 8.5 metros de altura diseñada para simular el cuerpo de un dragón con vistas panorámicas de 360 grados, o el ‘kawarake-nage’ (lanzamiento de tejas de barro) hacia el ‘Anillo de la Sabiduría’.
Durante las mañanas de los días festivos (especialmente a partir de las 10:00), las colas para el telesilla de bajada tienden a ser largas, por lo que el truco para evitar las aglomeraciones es llegar justo después de la apertura, a las 9:00 de la mañana. Después de disfrutar de las vistas espectaculares, un buen plan es hacer una pausa para saborear el ‘Pudín de Amanohashidate’ que se vende en el parque.
Amanohashidate
📍 Dirección: Monju, Miyazu, Kioto 626-0001, Japón
Después de disfrutar de las vistas panorámicas desde arriba, es hora de recorrer el pinar de Amanohashidate. Amanohashidate es un cordón litoral de aproximadamente 3.6 km de longitud que separa la bahía de Miyazu y el mar interior de Aso al norte y al sur. Se dice que se formó hace unos 2200 años por la colisión de corrientes marinas. Antiguamente, en el ‘Fudoki de Tango’, se transmitía como el ‘Mito del Puente Flotante Celestial’, donde una escalera creada por los dioses para conectar el cielo y la tierra se derrumbó.
Aunque a pie se tarda entre 40 y 50 minutos por trayecto, la forma más popular de disfrutarlo es combinando un barco turístico con una bicicleta de alquiler. Si va en bicicleta de alquiler, sentirá la brisa marina mientras recorre el bosque de aproximadamente 6700 pinos, y al regresar en un barco turístico o lancha motora, podrá admirar Amanohashidate desde el mar, experimentando la escala de la naturaleza desde una perspectiva diferente. Si lo visita temprano por la mañana, también podrá presenciar una vista fantástica del sol reflejándose en la superficie del agua.
A lo largo del camino, no faltan los puntos de interés, como los majestuosos pinos negros con nombre propio y el inusual ‘Puente Giratorio’ que rota 90 grados cada vez que pasa un barco. No se limite a pasar de largo; una forma profunda y única de disfrutarlo es comparar los diferentes paisajes marinos que se extienden a ambos lados (el tranquilo Mar de Aso y la Bahía de Miyazu, el mar exterior).
Santuario Amanohashidate (Amanohashidate Myōjin)
📍 Dirección: Monju 643-1, Miyazu, Kioto 626-0001, Japón
Aproximadamente a mitad del camino a lo largo del pinar de Amanohashidate, se encuentra tranquilamente el ‘Santuario Amanohashidate (Amanohashidate Myōjin)’. A primera vista, puede parecer un pequeño santuario fácil de pasar por alto, pero en realidad ha ganado popularidad en los últimos años como un lugar de poder para el éxito en el amor. También es conocido como el punto de partida del ‘Peregrinaje de los Tres Santuarios de Amanohashidate’, que incluye los cercanos ‘Motoise Kono Jinja’ y ‘Manai Jinja’.
En este santuario están consagrados Hachidai Ryūō (Ocho Grandes Reyes Dragón), Toyouke Ōmikami y Ōkawa Daimyōjin. Se dice que los Hachidai Ryūō son la forma de un dragón malvado que antes causaba estragos en esta tierra, pero que se arrepintió y se convirtió en un dragón benevolente gracias a las enseñanzas de Monju Bosatsu. Este es el escenario de la leyenda del dios dragón, profundamente ligada a la vista ‘Hiryūkan’ de Amanohashidate. El recinto, envuelto en silencio, es un espacio ideal para reflexionar en paz, lejos del bullicio turístico.
Cabe señalar que el Santuario Amanohashidate no está atendido, por lo que los ‘goshuin’ (sellos conmemorativos) se pueden obtener en los santuarios cercanos al final del pinar (como Motoise Kono Jinja o Chionji) o en el Santuario Sannōgū Hiyoshi de la ciudad. Además, muy cerca del recinto del santuario se encuentra un cañón Armstrong, que fue utilizado en el acorazado Kasuga durante la Guerra Ruso-Japonesa, ofreciendo un curioso cruce histórico.
Isoshimizu
📍 Dirección: Monju 643-1, Miyazu, Kioto 626-0001, Japón
Justo al lado del Santuario Amanohashidate se encuentra ‘Isoshimizu’, seleccionado entre las ‘Cien Aguas Famosas’ del Ministerio de Medio Ambiente. Es un pozo muy misterioso, ya que, a pesar de estar completamente rodeado por el mar en medio de un istmo de apenas unas decenas de metros de ancho, brota agua dulce sin ningún contenido de sal. También es conocido por haber sido mencionado en un waka por Izumi Shikibu durante el Período Heian.
Este fenómeno místico se explica por un mecanismo que la ciencia moderna denomina ‘lente de agua dulce’ (lente de Ghyben-Herzberg). El agua de lluvia que se filtra bajo tierra se acumula flotando como una lente sobre la capa de agua de mar más densa, manteniendo así la capa de agua dulce. El exuberante y verde pinar de Amanohashidate prospera gracias a esta agua dulce subterránea que nutre sus raíces.
Se utiliza como ‘temizuya’ (cuenco para la purificación de manos y boca), y al sumergir las manos, se siente tan pura que uno olvida que está rodeado por el mar. *Actualmente no es apta para beber, por favor, absténgase de consumirla y disfrute de esta misteriosa bendición de la naturaleza solo para la purificación ritual.
Consejos para disfrutar al 120% de Amanohashidate
Para saborear al máximo los encantos de Amanohashidate, la clave es combinar equilibradamente las ‘vistas espectaculares desde arriba’ con los ‘paseos a pie por abajo’. La ruta recomendada es dirigirse a ‘Amanohashidate View Land’ a primera hora de la mañana, antes de las aglomeraciones, para disfrutar plenamente del ‘mata-nozoki’ y el ‘Hiryūkan’. Luego, bajar a la base, alquilar una bicicleta y recorrer el pinar, haciendo paradas en el ‘Santuario Amanohashidate’ e ‘Isoshimizu’.
El recorrido de 3.6 km se disfruta mucho si se deleita con la naturaleza solo en una dirección, ya sea en bicicleta o a pie, y para la vuelta se opta por un bote a motor o un barco turístico para ver el paisaje desde el mar. Así se reduce la fatiga y la satisfacción se dispara. Especialmente el viaje de regreso en barco es muy elogiado en las reseñas, considerándolo el ‘toque de gracia’ perfecto para la aventura, por la refrescante sensación de cortar el viento.
La misteriosa geografía que se dice fue creada por dragones, la historia que allí reside y el milagro natural del agua dulce que brota. Esperamos que este artículo le sirva de inspiración para ir en busca de su propio y especial paisaje de Amanohashidate.
