Oporto, la ciudad central del norte de Portugal, está declarada Patrimonio de la Humanidad en su totalidad. Sus hermosas calles con tejados naranjas, el rico aroma del vino de Oporto y el nostálgico paisaje que teje el río Duero cautivan a viajeros de todo el mundo.
En esta ocasión, hemos seleccionado cuidadosamente los edificios históricos ‘imprescindibles’ entre las atracciones turísticas de Oporto. No solo ofrecemos información superficial de guías, sino que profundizamos en la atmósfera real del lugar y en los puntos de interés menos conocidos para evitar las multitudes y disfrutar de manera inteligente, proporcionando la información que los viajeros realmente quieren saber.
Torre de los Clérigos
📍 Dirección: R. de São Filipe de Nery, 4050-546 Porto, Portugal
Mientras paseas por Oporto, la ‘Torre de los Clérigos’ es visible desde casi cualquier punto. Diseñada a mediados del siglo XVIII por el arquitecto italiano Nicolau Nasoni, es una obra maestra del estilo barroco y un símbolo muy querido de Oporto.
El mayor atractivo es la vista panorámica de 360 grados desde la cima de la torre, de aproximadamente 75 metros de altura. El paisaje, que abarca desde las calles con tejados de terracota hasta el río Duero y, si el día está despejado, incluso el lejano Océano Atlántico, es una recompensa que solo disfrutan aquellos que se atreven a subir la escalera sin aliento. El interior de la torre cuenta con una estrecha escalera de caracol, un espacio tan emocionante que hay que ceder el paso cuando se cruzan personas que suben y bajan. Se recomienda encarecidamente llevar el equipaje mínimo y calzado cómodo.
Además, el interior de la iglesia adyacente exhibe una hermosa y suntuosa decoración barroca, y no hay que perderse las visitas guiadas a las plantas superiores y la parte trasera del altar. Por la noche, a veces se celebran eventos como proyecciones de mapeo, lo que permite disfrutar de una atmósfera fantástica diferente a la del día. Dada su gran popularidad, si quieres evitar las aglomeraciones, reservar ‘a primera hora de la mañana’ es imprescindible para esta atracción turística.
Palacio de la Bolsa
📍 Dirección: Palácio da Bolsa, R. de Ferreira Borges 11, 4050-253 Porto, Portugal
Aunque se le llama ‘palacio’, en realidad no fue residencia real, sino la antigua ‘Cámara de Comercio’ construida en 1842 gracias a donaciones de los comerciantes de Oporto, y todavía hoy es una instalación activa. Su exterior es de un sobrio estilo neoclásico, pero al cruzar el umbral, su opulento interior te dejará sin aliento.
Para visitarlo, es obligatorio unirse a una visita guiada (disponible en varios idiomas, como inglés). El recorrido incluye la majestuosa gran escalera de granito y las antiguas salas del Tribunal de Comercio, con los techos adornados con banderas de diferentes países. Si tienes suerte, el guía podría compartir anécdotas profundas sobre los antecedentes históricos de cada país.
Y el punto culminante, y el más grande del tour, es el ‘Salón Árabe’. Inspirada en la Alhambra de España y construida a lo largo de 18 años, esta sala es de una belleza exótica e impresionante, con motivos de arquitectura islámica (estilo morisco). La minuciosa decoración de paredes y techos y el abundante uso de oro reflejan la prosperidad económica de Portugal hasta nuestros días. Las plazas para el mismo día se agotan rápidamente, por lo que es aconsejable reservar con antelación o visitarlo a primera hora de la mañana para asegurar un hueco.
Catedral de Oporto
📍 Dirección: Terreiro da Sé, 4050-573 Porto, Portugal
La ‘Catedral de Oporto’ (Sé do Porto) es el edificio religioso más antiguo e importante de la ciudad. Su construcción comenzó en el siglo XII, también con una función de fortaleza, por lo que su exterior presenta una estructura ruda y maciza, con gruesos muros de piedra y aspilleras. Posteriormente, se realizaron numerosas ampliaciones y modificaciones a lo largo de varios siglos, dando como resultado una rara combinación de tres estilos arquitectónicos diferentes: románico, gótico y barroco.
El interior de la Catedral es sencillo e inspira una solemnidad espiritual, pero la zona del altar está ricamente decorada en estilo barroco. Además, el ‘claustro’ de estilo gótico, que se puede visitar pagando una entrada, es una visita obligada. En las paredes del claustro arqueado, construido en el siglo XIV, se añadieron en el siglo XVIII los tradicionales azulejos azules portugueses, que narran historias religiosas e históricas en un ambiente de serenidad.
Situada en una pequeña colina, muy cerca de la estación de São Bento, la plaza frente a la Catedral ofrece vistas espectaculares del río Duero, el Puente Don Luis I y el casco antiguo con sus tejados naranjas. Es un lugar imperdible para los viajeros, donde se puede disfrutar simultáneamente de una arquitectura majestuosa llena de historia y de un paisaje fotogénico típicamente portuense.
Iglesia de San Francisco
📍 Dirección: R. do Infante Dom Henrique, 4050-297 Porto, Portugal
La ‘Iglesia de San Francisco’ (Igreja de São Francisco) se alza discretamente justo al lado del Palacio de la Bolsa. Su modesto exterior de estilo gótico no hace presagiar lo que se encuentra en su interior, un contraste que te dejará sin palabras. La decoración barroca interna, realizada en el siglo XVIII, utiliza cientos de kilogramos de pan de oro (talha dourada), creando un espacio suntuoso que ha sido calificado como la ‘culminación del arte de la filigrana de oro’.
Un punto destacado particular es la talla de madera conocida como ‘Árbol de Jesé’, ubicada en la capilla izquierda. Esta intrincada obra, que representa la genealogía de Cristo, es muy valorada a nivel mundial. Además, y a menudo pasado por alto en las guías, existe un altar dedicado a los ‘Veintiséis Mártires de Japón’ que sufrieron el martirio en Nagasaki, convirtiéndose en un lugar de profunda reflexión para los viajeros japoneses.
Debajo de la iglesia, se encuentran las catacumbas donde yacen los monjes franciscanos y nobles de Oporto. A través de secciones del suelo de cristal, se pueden observar los osarios que contienen innumerables restos humanos. Esta iglesia, serena pero con una energía abrumadora, es un lugar que merece ser apreciado con tiempo.
Consejos locales para disfrutar de Oporto, la ciudad de las cuestas y la historia
Oporto es conocida como la ‘ciudad de las cuestas’. Aunque un lugar pueda parecer cercano en el mapa, a menudo el camino implica empinadas escaleras y calles adoquinadas cuesta arriba, por lo que unas zapatillas cómodas y antideslizantes son imprescindibles. Además, al visitar las atracciones turísticas, es aconsejable planificar una ruta eficiente en línea recta o visitar los puntos más altos (como la Catedral o la Torre de los Clérigos) por la mañana, cuando se tiene más energía, para evitar el cansancio.
Cada vez más atracciones populares recomiendan la reserva anticipada, pero si buscas entradas para el mismo día, intenta ir justo después de la apertura o a última hora de la tarde para evitar coincidir con grandes grupos de turistas y poder visitar a tu propio ritmo. Conocer el trasfondo histórico y los detalles arquitectónicos de cada instalación te permitirá sentir más profundamente la ‘energía’ que poseen las decoraciones más simples y cada azulejo.
