- ¡Una vista espectacular de 750 años! ¿Qué es el ‘O-Daruma no Sakura’?
- El ‘Cerezo al nivel de los ojos’ desde el terraplén y el espectacular contraste con el monte Gassan
- ¡Aún más interesante si lo sabes! Las leyendas del ‘Daruma Viviente’ y el ‘Tsumbuku Daruma’
- Acceso y consideraciones reales sobre el estacionamiento
¡Una vista espectacular de 750 años! ¿Qué es el ‘O-Daruma no Sakura’?
📍 Dirección: Templo Darumaji, Nakayama-machi, Higashimurayama-gun, Prefectura de Yamagata 990-0403, Japón
Nakayama-machi, ubicado en la parte central de la Prefectura de Yamagata. A orillas del río Sugawa, en su parte sur, yace discretamente pero con una presencia abrumadora el ‘O-Daruma no Sakura’. Este cerezo, designado Monumento Natural de la Prefectura de Yamagata, es un gigantesco Edohigan con una edad estimada de más de 750 años. Se dice que fue plantado en este lugar, donde antiguamente existía un transbordador en la carretera de Yamagata, como un punto de referencia para el embarcadero.
Aunque en el parque hay más de 30 cerezos plantados, incluyendo Someiyoshino y cerezos llorones, el ‘O-Daruma no Sakura’ no es el que se ve inmediatamente al entrar, sino el majestuoso cerezo con un tronco grueso que se encuentra más allá. Su circunferencia supera los 5 metros, tan ancho que se necesitarían unos 7 niños tomados de la mano para rodearlo. Conocido desde antiguo como ‘Tanemaki-zakura’ (el cerezo de la siembra) por servir de indicador para las labores agrícolas, ha sido amado por la gente local. El contraste entre su tronco robusto que ha resistido el paso del tiempo y las delicadas flores de color rosa pálido que florecen en primavera evoca el romanticismo de la historia.
El ‘Cerezo al nivel de los ojos’ desde el terraplén y el espectacular contraste con el monte Gassan
A los viajeros que visitan el ‘O-Daruma no Sakura’ les recomiendo encarecidamente que suban al terraplén (dique) del río Sugawa para contemplarlo. Aunque admirar el árbol gigante desde abajo es magnífico, desde la cima del terraplén, las ramas y hojas del cerezo se extienden justo a la altura de los ojos. Se puede disfrutar de una vista privilegiada, como si uno estuviera envuelto en una ola de flores de cerezo, una experiencia difícil de encontrar en otros lugares.
Además, en días soleados y despejados, se puede contemplar claramente la figura del ‘Monte Gassan’ cubierto de nieve a lo lejos. El contraste entre el rosa de los cerezos en plena floración, el blanco de la nieve restante del Gassan y el cielo azul es verdaderamente un paisaje espectacular. La mejor época para visitarlo es un poco más tarde que los Someiyoshino en la ciudad de Yamagata, generalmente desde mediados hasta finales de abril. Por la tarde, la expresión del cerezo cambia con la gradación del cielo, y por la noche se ilumina, lo que lo convierte en un lugar con el encanto de querer visitarlo varias veces a diferentes horas.
¡Aún más interesante si lo sabes! Las leyendas del ‘Daruma Viviente’ y el ‘Tsumbuku Daruma’
En la base de este cerezo hay un pequeño santuario y una placa, y toda la zona forma parte del ‘Sitio Arqueológico Darumaji’, donde existieron asentamientos y talleres de hierro desde el período Kofun hasta el Heian. El origen del peculiar nombre ‘O-Daruma no Sakura’ está relacionado con profundas leyendas que se transmiten en este lugar.
Antiguamente, un monje viajero de aspecto pobre que visitó este lugar murió repentinamente, dejando como testamento: ‘Entiérrenme al pie del cerezo a orillas del Sugawa, y desentierrenme después de 35 días’. Cuando los aldeanos hicieron lo que se les dijo, no encontraron el cuerpo, sino un pergamino colgante con una ‘Pintura de Daruma Cruzando el Mar’. Más tarde, cuando fue enviado a la capital para ser reparado, y para distinguir el original entre seis pinturas con el mismo diseño, se frotó los ojos con una hoja de bambú siguiendo una revelación, y solo una de las pinturas parpadeó con un ‘¡pachitt!’. Este es el ‘Daruma Viviente’ que aún se venera en el cercano templo Darumaji.
Además, no faltan episodios en torno al cerezo, como la leyenda del ‘Tsumbuku Daruma’, que cuenta cómo unos niños arrojaron un daruma que estaba bajo el cerezo al río y este flotó hasta Sakata. No solo contemplar el cerezo, sino también juntar las manos en el pequeño santuario en su base y reflexionar sobre las misteriosas historias que han perdurado durante 750 años, sin duda, aumentará la profundidad de la experiencia turística.
Acceso y consideraciones reales sobre el estacionamiento
Cuando los viajeros visitan el ‘O-Daruma no Sakura’, el acceso en coche es lo principal, pero hay que tener un poco de precaución. El parque cuenta con un amplio estacionamiento gratuito para unas 50 plazas, lo que permite aparcar de forma relativamente fluida.
Sin embargo, el último tramo de la carretera que va desde la vía principal hasta el parque es un camino agrícola estrecho donde es un poco difícil cruzarse con otros vehículos. Especialmente durante las horas pico de los fines de semana (alrededor de las 10:00 a las 14:00) cuando los cerezos están en plena floración, pueden formarse colas de varios coches que avanzan lentamente. Si no tiene confianza al conducir, es mejor apuntar a la mañana temprano o después de las 16:00, cuando la multitud comienza a disminuir. Podrá disfrutar del histórico cerezo en un ambiente tranquilo.
