Japón cuenta con una gran cantidad de lugares turísticos que cautivan a viajeros de todo el mundo, desde edificaciones impregnadas de historia hasta paisajes impresionantes. Sin embargo, muchos se preguntan: ‘¿Cuál es el mejor momento para visitar estos lugares famosos y disfrutarlos al máximo?’ o ‘¿Cuáles son esos encantos menos conocidos que no aparecen en las guías?’
En esta ocasión, hemos seleccionado cuidadosamente 5 de los destinos turísticos y de ocio más icónicos y absolutamente imprescindibles para quienes visitan Japón. Te ofrecemos información real sobre miradores espectaculares que hay que ver al menos una vez en la vida, los mejores horarios para evitar aglomeraciones y la auténtica atmósfera de cada lugar.
Kinkaku-ji
📍 Dirección: 1 Kinkakujicho, Kita Ward, Kioto, Kioto 603-8361, Japón
El ‘Kinkaku-ji’ (nombre oficial: Rokuon-ji) tiene su origen en la villa construida por Ashikaga Yoshimitsu, el tercer shōgun del shogunato Muromachi. Registrado como Patrimonio de la Humanidad, es conocido como un lugar turístico clásico e imprescindible de Kioto. Su principal atractivo es, sin duda, el ‘Shariden’ (Pabellón Dorado), que brilla con esplendor.
De hecho, este Shariden tiene una estructura de tres pisos, donde el primer piso exhibe el estilo ‘Shindenzukuri’, preferido por la aristocracia del período Heian; el segundo, el estilo ‘Bukezukuri’, favorito de los guerreros; y el tercero, el estilo ‘Zenshu Butsuden-zukuri’, de influencia china. Es notable cómo estos diferentes estilos arquitectónicos se armonizan a la perfección. Al contemplar el Pabellón Dorado de cerca, su imponente presencia y su belleza consumada te dejarán sin palabras.
El mejor momento para visitarlo es una mañana soleada y sin viento. El pan de oro, bañado por la luz del sol, brilla aún más, y podrás capturar la espectacular vista del ‘Kinkaku Invertido’ reflejado nítidamente en las aguas del ‘Kyoko-chi’ (Estanque Espejo) que se extiende frente a él. Aunque es un lugar popular y concurrido, el Pabellón Dorado se encuentra al otro lado del estanque, lo que permite tomar fotografías hermosas sin que la multitud te estorbe. La vista del Kinkaku desde la casa de té ‘Sekka-tei’, en una colina en la última parte del recorrido, ofrece una perspectiva diferente y no debe pasarse por alto.
Tokyo Skytree
📍 Dirección: 1-1-2 Oshiage, Sumida City, Tokio 131-0045, Japón
El ‘Tokyo Skytree’ se alza como el nuevo punto de referencia del centro histórico de Tokio. Con una impresionante altura de 634 metros (en japonés, «musashi»), es la torre de radiodifusión más alta de Japón. Su escala abrumadora no solo se aprecia desde lejos, sino que al mirarla desde su base, su inmensidad te dejará asombrado.
Desde el ‘Tembo Deck’, a 350 metros de altura, y el ‘Tembo Galleria’, que alcanza los 451.2 metros, puedes disfrutar de una vista panorámica de 360 grados de la vasta extensión urbana de Tokio. El horario especialmente recomendado es desde el atardecer hasta la noche. El momento en que la hora mágica, teñida de naranja, se transforma en un paisaje nocturno donde innumerables luces brillan como un cofre de joyas, es simplemente otro mundo. En días despejados de otoño a invierno, cuando el aire está seco y claro, es posible ver la silueta del Monte Fuji emergiendo detrás del atardecer.
La instalación comercial ‘Tokyo Solamachi’, que se extiende a sus pies, ofrece gastronomía, compras, un acuario, un planetario y mucho más, lo que permite disfrutar de un día completo de actividades. Dado que las entradas para el Skytree suelen estar concurridas si se compran el mismo día, reservar con antelación por internet es una técnica esencial para disfrutar sin contratiempos.
Tsunoshima Ohashi
📍 Dirección: Kanda, Hōhoku-chō Ōaza, Shimonoseki, Yamaguchi 759-5331, Japón
El ‘Tsunoshima Ohashi’, que conecta la isla remota de Tsunoshima con la isla principal de Honshu, es uno de los miradores más espectaculares de Japón, habiendo sido escenario de numerosos anuncios de televisión de coches y películas. Con una longitud total de 1.780 metros, se enorgullece de ser uno de los puentes más largos de Japón por los que se puede cruzar de forma gratuita.
El mayor encanto de este puente es el hermoso mar que se extiende a ambos lados, cambiando del azul cobalto al verde esmeralda. El diseño ha sido deliberadamente mantenido con pilares bajos para no desvirtuar el paisaje del parque nacional, lo que permite a quienes cruzan el puente en coche o motocicleta experimentar una sensación única de flotar y de apertura, como si estuvieran conduciendo sobre el mar.
Para tomar la mejor fotografía, dirígete al mirador del ‘Parque Amagase’, situado antes del puente (en el lado de Honshu). El contraste entre el puente blanco que se extiende en línea recta desde la colina y el mar azul es como una pintura, sin importar desde dónde lo mires. El aparcamiento es gratuito, pero los fines de semana y días festivos tiende a estar concurrido, por lo que se recomienda visitarlo a primera hora de la mañana o antes del atardecer, cuando la luz crea una atmósfera más romántica.
Kiyomizu-dera
📍 Dirección: 1-294 Kiyomizu, Higashiyama Ward, Kioto, Kioto 605-0862, Japón
El ‘Kiyomizu-dera’ de Kioto, famoso por el proverbio «saltar del escenario de Kiyomizu», es uno de los templos más representativos de Japón, con más de 1200 años de historia y declarado Patrimonio de la Humanidad.
Su mayor atractivo, el ‘Escenario de Kiyomizu’ (Hondo o Salón Principal), está construido sobresaliendo de un acantilado del monte Otowa, a unos 13 metros de altura. Lo asombroso es que está edificado utilizando una técnica de construcción tradicional llamada ‘Kakezukuri’, que ensambla 139 enormes pilares de zelkova sin usar un solo clavo. Desde el escenario, se puede contemplar una vista panorámica de la ciudad de Kioto, con hermosos paisajes estacionales de cerezos en flor en primavera y follaje otoñal. Además, en la ‘Cascada Otowa’, que da nombre al templo, fluyen tres chorros de agua pura, a los que se les atribuyen beneficios para el éxito académico, el amor y la longevidad.
Durante el día, Sanneizaka (Sannenzaka) y el escenario de Kiyomizu suelen estar muy concurridos por visitantes nacionales e internacionales, pero la verdad es que el Kiyomizu-dera abre a las ‘6 de la mañana’. Si deseas disfrutar de un momento de oración y tomar fotografías con calma, envuelto en el silencio del templo y escuchando el canto de los pájaros sin multitudes, una visita a primera hora de la mañana es, sin duda, la mejor opción.
Fushimi Inari-taisha
📍 Dirección: 68 Fukakusa Yabunouchicho, Fushimi Ward, Kioto, Kioto 612-0882, Japón
El ‘Fushimi Inari-taisha’ es el santuario principal de los aproximadamente 30,000 santuarios Inari que se dice existen en todo Japón. Es venerado como la deidad de la prosperidad en los negocios y de la buena cosecha, con estatuas de zorros (mensajeros divinos) que se encuentran por todo el recinto.
El sello distintivo de este santuario es el ‘Senbon Torii’ (Mil Torii), una interminable hilera de puertas torii de color bermellón. Desde el período Edo en adelante, los fieles han donado estas puertas con la esperanza de que sus deseos se ‘cumplan’ (通る – tōru, que también significa ‘pasar a través’), creando una vista fantástica que parece un túnel hacia otro mundo. Sin embargo, la entrada al Senbon Torii siempre está muy concurrida. Por eso, lo que se recomienda es hacer el ‘Oyamamawari’, un recorrido por toda la montaña Inari.
Una vez que pasas el Senbon Torii y el Okusha Hohaisho (donde se encuentra la piedra Omokaru-ishi), y sigues subiendo la montaña, la cantidad de turistas disminuye gradualmente, y el ambiente se vuelve más sereno y místico. Si subes hasta ‘Yotsutsuji’, a mitad de camino, te espera una magnífica vista panorámica de la ciudad de Kioto. A partir de ahí, el camino se convierte en una ligera caminata, por lo que unas zapatillas cómodas son imprescindibles. Fushimi Inari-taisha está abierto las 24 horas, así que si quieres experimentar su ambiente solemne original y evitar las multitudes, el mejor momento es antes de las 8 de la mañana o al atardecer.
Consejos para Disfrutar al 120% de tu Viaje por Japón
Los lugares turísticos más famosos de Japón atraen a visitantes de todo el mundo, por lo que es de esperar una considerable aglomeración de gente en ciertas horas. Especialmente en Kioto, el Kinkaku-ji, Kiyomizu-dera y Fushimi Inari-taisha, durante las horas pico del día, es difícil apreciar la tranquilidad y la atmósfera mística originales. Por ello, la clave para aumentar la satisfacción de tu viaje es aplicar la máxima ‘a quien madruga, Dios le ayuda’ y planificar tus visitas a primera hora de la mañana, justo después de la apertura, o al atardecer, cuando la gente empieza a irse.
Además, cada lugar cuenta con ‘puntos de recompensa’ para aliviar el cansancio. Combinar la visita a los lugares de interés con ‘disfrutes locales’, como probar la comida callejera en el camino de acceso a Kiyomizu-dera, tomar un descanso en una casa de té durante el recorrido por el monte Inari en Fushimi Inari-taisha, o ir de compras en Solamachi en el Tokyo Skytree, hará que los recuerdos de tu viaje sean aún más vívidos y profundos.
