Parque Ueno Onshi
📍 Dirección: 4 Ueno Park, Taito-ku, Tokio 110-0007, Japón
El ‘Parque Ueno Onshi’, que se extiende justo enfrente de la estación de Ueno, es una de las atracciones turísticas más representativas de Tokio y el parque más antiguo de Japón, el primero en ser designado como tal. Originalmente, era el vasto recinto del ‘Toeizan Kaneiji’, construido durante el período Edo como templo familiar de los shogunes Tokugawa. Sin embargo, quedó devastado por la Guerra Boshin (Batalla de Ueno) al final del shogunato y, por sugerencia del médico holandés Dr. Bauduin, renació como parque urbano en el sexto año de la era Meiji (1873). Posteriormente, en la era Taisho, el Emperador Taisho lo donó a la ciudad de Tokio, de ahí que lleve el nombre ‘Onshi’ (gracia imperial).
Dentro de sus amplios terrenos, se concentran instalaciones culturales como museos, galerías de arte y el zoológico, ofreciendo tantos puntos de interés que un solo día no es suficiente para recorrerlos todos. Es emocionante seguir los pasos históricos, desde la ‘Estatua de Saigo Takamori’, un clásico punto de encuentro, hasta el ‘Gran Buda de Ueno’, popular como lugar de buena suerte para aprobar exámenes ya que solo queda la cara y se dice que ‘no puede caer más bajo’, o el deslumbrante ‘Santuario Ueno Toshogu’.
Recomendamos a los viajeros pasear por la mañana, cuando el aire es fresco. Durante el día, el parque bulle de turistas, pero por la mañana, puedes disfrutar en exclusiva de la tranquilidad de la naturaleza y la majestuosa atmósfera que crean los edificios históricos. Aunque los cerezos en flor en primavera son abrumadoramente populares, el parque también es hermoso en la estación de la nueva vegetación y con los colores del otoño, lo que lo convierte en un oasis urbano que ofrece una vista diferente en cada visita.
Zoológico Ueno Onshi
📍 Dirección: 9-83 Ueno Park, Taito-ku, Tokio 110-8711, Japón
El ‘Zoológico Ueno Onshi’, situado dentro del Parque Ueno Onshi, es el zoológico más antiguo de Japón, inaugurado en 1882 (Meiji 15). Tiene una historia particular, ya que comenzó como una instalación anexa a un museo. El parque está dividido en la Zona Este y la Zona Oeste, y cientos de especies de animales viven en una superficie equivalente a unos 3 Tokyo Domes.
Además de los clásicos elefantes y jirafas, la atracción principal son las completas exhibiciones que te mantienen cautivado todo el día, como el enorme oso pardo que se mueve activamente incluso en invierno, los impresionantes osos polares, el tigre de Sumatra en peligro de extinción, y el popular picozapato, conocido como el ‘pájaro inmóvil’. Los espacios de exhibición están diseñados inteligentemente, permitiendo observar de cerca los sonidos y el comportamiento de los animales, por lo que los adultos también pueden disfrutar como niños.
Un consejo práctico para los turistas es que, al ser muy concurrido los fines de semana, es esencial planificar con antelación. Para ahorrar tiempo en las colas para las entradas, recomendamos encarecidamente la compra anticipada en línea. Además, aunque la puerta principal (Zona Este) suele estar abarrotada en ciertos momentos, un truco es que la entrada por la ‘Puerta Benten’, situada junto al Estanque Shinobazu, suele ser más fluida. Dentro del zoológico hay muchos bancos y zonas de descanso, así que la clave es recorrerlo a tu propio ritmo, descansando a la sombra cuando te canses de caminar.
Museo Nacional de Arte Occidental
📍 Dirección: 7-7 Ueno Park, Taito-ku, Tokio 110-0007, Japón
Para los amantes del arte y la arquitectura, el ‘Museo Nacional de Arte Occidental’ es una parada imperdible. Inaugurado en 1959 para albergar y exhibir la ‘Colección Matsukata’ del empresario Kojiro Matsukata, su edificio principal fue diseñado por Le Corbusier, uno de los maestros de la arquitectura del siglo XX, y en 2016 fue inscrito como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO como una de las ‘Obras arquitectónicas de Le Corbusier’.
La característica más destacada de este edificio es su concepto innovador de ‘museo de crecimiento infinito’. Su estructura permite ampliar las salas de exposición en espiral hacia el exterior, como la concha de un caracol, a medida que aumenta la colección. Además, elementos como los ‘pilotis’ que soportan el edificio solo con columnas en la planta baja, o la claraboya triangular (se dice que inspirada en el Monte Fuji) de la ‘Sala del Siglo XIX’ que introduce suavemente la luz natural, hacen que el propio edificio sea una gigantesca obra de arte.
En las salas de exposición, se alinean obras maestras de grandes impresionistas como Monet y Renoir. Es un plus que la exposición permanente, a la que se puede acceder con el mismo billete que las exposiciones temporales, permita fotografiar muchas de las obras (siempre que no se use flash). Sin embargo, se espera una gran afluencia de público los fines de semana durante las exposiciones temporales. Además, la tienda del museo es tan popular que puede haber restricciones de acceso y largas colas. Como la hora de la última entrada suele ser temprana, si quieres comprar recuerdos mientras te sumerges en la atmósfera de la exposición, lo mejor es evitar ir a última hora de la tarde y dejar tiempo suficiente.
Estanque Shinobazu
📍 Dirección: 5-20 Ueno Park, Taito-ku, Tokio 110-0007, Japón
El ‘Estanque Shinobazu’, que se extiende al suroeste de la colina de Ueno, es un remanso de paz donde fluye una atmósfera serena, como si estuviera aislado del bullicio de la ciudad. Antiguamente parte de una ensenada de la bahía de Tokio, este lugar fue acondicionado por el monje Tenkai, fundador del templo Kaneiji en el período Edo, a imagen del lago Biwa. En el centro del estanque se construyó la ‘Isla Benten’, que imita la isla Chikubu, y hoy en día aún se alza el hermoso ‘Salón Benten del Estanque Shinobazu’ de forma octogonal.
El vasto estanque se divide en tres partes: el ‘Estanque de Loto’, el ‘Estanque de Botes’ y el ‘Estanque de Cormoranes’. En particular, el Estanque de Loto, conocido como un lugar pintoresco desde el período Edo, se cubre en verano con enormes hojas de loto y delicadas flores rosadas, creando un paisaje místico como el Paraíso Occidental. Además, en el Estanque de Botes se pueden alquilar botes de remo y botes de cisne, muy populares entre turistas y parejas.
Alrededor del estanque hay un paseo, ideal para pasear tranquilamente observando las aves acuáticas. También se ven muchos lugareños sentados en los bancos comiendo su almuerzo o disfrutando de una carrera, lo que permite experimentar una atmósfera local donde la ‘vida cotidiana de Tokio’ y los ‘lugares turísticos históricos’ se mezclan armoniosamente. Pasear por el camino que lleva al Salón Benten en la clara atmósfera de la mañana es perfecto para refrescarse durante el viaje.
Calle Comercial Ameyoko
📍 Dirección: 6-10-7 Ueno, Taito-ku, Tokio 110-0005, Japón
La ‘Calle Comercial Ameyoko’, donde unas 500 tiendas se apiñan a lo largo del viaducto desde la estación de Ueno hasta la estación de Okachimachi, es un lugar increíblemente auténtico y vibrante que puede considerarse el punto culminante de un viaje a Tokio. Comenzó como un mercado negro que surgió en las ruinas después de la Segunda Guerra Mundial, y se le llamó ‘Ameya Yokocho’ o ‘America Yokocho’ porque había muchas tiendas que vendían ‘ame’ (dulces), que eran valiosos en aquella época, y también porque se reunían tiendas que vendían artículos excedentes del ejército estadounidense, convirtiéndose en el actual Ameyoko.
El Ameyoko moderno está lleno de una energía multinacional y caótica, como si te hubieras adentrado en un mercado nocturno del sudeste asiático. Mientras resuenan los enérgicos gritos de los vendedores de mariscos a bajo precio, se alinean puestos de comida callejera de todo el mundo, como fruta fresca cortada, kebabs rebosantes y xiaolongbao humeantes. Incluso hay escenas tan ‘profundas’ que te harán mirar dos veces, como máquinas expendedoras de insectos comestibles.
Para disfrutar al máximo de Ameyoko, es esencial llevar ropa cómoda, zapatillas y una bandolera que te deje las manos libres. Especialmente los fines de semana y festivos, la gente desborda el lugar, y está tan abarrotado que es difícil caminar en línea recta. La mayoría de las tiendas abren y se animan alrededor de las 11 de la mañana, por lo que el mejor momento para empezar a probar comida es antes del mediodía. Comunicarse con los vendedores con un japonés básico o gestos mientras compras en las pescaderías o tiendas de ropa es también un placer único de Ameyoko.
Consejos prácticos para disfrutar al 120% de tu visita a Ueno
La zona de Ueno es un destino turístico único que permite experimentar dos caras completamente diferentes en un solo día: la naturaleza y los complejos culturales del parque, y las caóticas calles comerciales de barrios populares como Ameyoko. Sin embargo, al haber tantos puntos de interés, si lo visitas sin un plan, podrías terminar ‘agotado de caminar y nada más’.
La ruta clásica recomendada es comenzar el paseo por el ‘Parque Ueno Onshi’ alrededor de las 9 de la mañana, cuando aún hay poca gente, y entrar al ‘Zoológico Ueno Onshi’ o al ‘Museo Nacional de Arte Occidental’ justo en la hora de apertura. Después de satisfacer tu curiosidad intelectual observando la cultura o los animales, dirígete hacia el sur cruzando el ‘Estanque Shinobazu’ y continúa hacia la ‘Calle Comercial Ameyoko’ a la hora del almuerzo. Esta atmósfera que cambia gradualmente de un espacio tranquilo e intelectual a un bullicioso y caótico barrio popular es, sin duda, el mayor encanto de visitar Ueno.
